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La confianza, un pegamento poderoso que nos permitirá seguir juntos

AGO 052020

La confianza, un pegamento poderoso que nos permitirá seguir juntos



CONFIAR

Una reciente evaluación, a mediados del mes de julio, sobre los fallecidos en Bogotá por el Covid 19, reflejaba que solo el 38% pasaron por una UCI, lo que significa que la mayoría murieron en sus casas o en alguna área de un hospital, sin acceso oportuno a una unidad de cuidados respiratorios. Y lo más grave, de los 1.287 muertos, 33 eran de los estratos 5 y 6 (2,5%) y en cambio, 813 (63%) pertenecían a los estratos 1 y 2.

No es precisamente una diferencia genética lo que hace que el Covid mate muchísimo más a los pobres. Es la diferencia social agudizada por un sistema de salud pública que estaba en ruina y que aún no logra ponerse al día, y por lo tanto profundiza por la discriminación en el trato hacia la persona según su condición económica, que finalmente es lo que más mata.

La salud esta mercantilizada, solo presta servicios si hay capacidad de pago y el manejo que tienen las EPS es de empresas privadas de aseguramiento que buscan, ante todo, minimizar sus costos, sin importar que la salud del paciente se deteriore y acabe con su vida. A la par los colaboradores vinculados al sistema son maltratados por los regímenes de contratación, baja remuneración e incumplimiento.

Es un momento complejo y se agrava por los medios de comunicación y las redes sociales, que, con su habitual matraca, día tras día, con las cifras de contagiados, muertos y recuperados, nos van situando en un universo paralelo donde no parece estar sucediendo ningún otro hecho relevante que no fuera el virus, lo que literalmente produce miedo y un estado de fragilidad que se vuelve agonía por la pérdida adicional del trabajo y las fuentes de ingreso. En estos más de 130 días, el tiempo transcurre y nos trae un sonido lento y agudo, el de la gota de agua, repetido de manera indefinida, hasta convertirse en un amenazante dragón, así como el de la canción de Víctor Heredia y que tanto escuchamos en Confiar…”Hubo hombres que se hicieron a la vida como quien en un chinchorro se hace al mar, en pequeños botecitos de colores afrontaron su terrible tempestad; con sus sueños fabricaron flotadores, salvavidas, remos, velas y un timón, pero el viento derribó las ilusiones y empezaron otra vez la construcción. Martillando con su propia sangre esperan terminar, antes que despierte el dragón”.

Patética las palabras de la canción para anunciar lo que estamos viviendo y lo que hemos vivido hace ya bastante tiempo; situación que se agravará por la crisis social y económica del trienio 20-22. La economía para finales de este año tendrá indicadores de decrecimiento cercanos al 10%, un anuncio que marcará el incremento de la pobreza global y que para Colombia adicionalmente se acompañará de una inestabilidad política y violencia que no cesa, reflejada en las numerosas muertes de líderes sociales y los débiles avances del proceso de Paz. Somos el cuarto país más desigual del planeta, después de Sudáfrica, Haití y Honduras, y ninguno de los últimos gobiernos asume su responsabilidad con este estruendoso fracaso.

Grande y retador es decir, con este marco anunciado que, La diferencia está en Confiar, y más con la convicción de no hacer de esta frase un instrumento publicitario. No, es el compromiso de generar actos de cooperación y relaciones de confianza. Hacer una conjugación entre el Confiar sujeto y el confiar verbo: yo confió, tu confías, el confía, nosotros confiamos; rompiendo la territorialidad del slogan para convertirlo en una filosofía y una manera de ser y actuar con otros, en colectividad.

La diferencia es una afirmación que encierra y detona la esencia de Confiar y que, por encima de todo, es una absoluta verdad:

Afirmaba un asociado en un grupo focal. Nuestra diferencia es conceptual, está en la manera en cómo miramos el mundo. Hacer la diferencia es coherencia, es lograr el equilibrio y simetría que señala el poeta Samuel Vásquez, cuando dice bellamente: “He jugado mi mano izquierda a la verdad y la derecha a la belleza”.

Confiar es presencia con contenido, y ese rol ha jugado durante toda la pandemia; aliviando, poniendo el hombro para apoyar a su base social, sin parar las agencias y una vocación de servicio sobresaliente de todo el equipo de empleados. Con oportunidad y seguridad transaccional a través de sus canales electrónicos, y mínimos costos; reduciendo tasas de interés, dando periodos de gracia o alivios para el pago de las cuotas de crédito, escuchando, conversando, bonificando el pago oportuno con una menor tasa de interés (3% anual), decisión que entre los meses de abril y julio significó un mayor valor abonado al capital de los créditos por $3.300 millones y un menor ingreso para la cooperativa, un acto de efectiva transferencia solidaria.

Ya estamos en el mes de agosto y con él iniciamos el camino para atender al conjunto de nuestros deudores, de acuerdo con las orientaciones de la circular 022, expedida recientemente por la Superintendencia financiera, denominada Plan de acompañamiento a deudores -PAD- y que tiene por objeto evaluar las condiciones socio-económicas de los deudores, en especial de aquellos que tienen una condición extrema por la pérdida de su fuente de ingreso, hecho que ya es notorio en el segmento independientes o emprendedores de pequeños negocios, situación que se refleja claramente en la siguiente información:

El promedio de los alivios sobre la cartera total es del 41,3%, se destaca el destino microcrédito con el mayor porcentaje de cartera aliviada, el 72,3%, condición que significa que solo 27,7% mantiene un pago normal. En el destino vivienda también se encuentra un importante número de deudores independientes con alivio y un monto de cartera significativo.

Es necesario comentar que los deudores en general, en la mayoría de los casos, tienen garantías que protegen las obligaciones, pero pueden tener dificultades o cambios en sus fuentes de ingresos, situación que es urgente conocer y acompañar a fin ofrecer modificaciones de las obligaciones crediticias como son la ampliación de plazos, revisión de tasas, intereses y seguros por cobrar, garantías y periodos de gracia.

Como muy seguramente se van encontrar deudores con una difícil situación económica, el Consejo de Administración aprobó la creación del Fondo de Apoyo Solidaria -FAS-, con una inversión de $500 millones, aportados por la cooperativa con cargo al estado de resultados, el cual se alimentará con donaciones voluntarias de asociados y ahorradores, en dinero efectivo o traslados de cuentas de ahorro, a fin de alcanzar una suma que permita hacer una transferencia que de valor a la solidaridad entre los cooperados más necesitados y que la mayoría se pueden encontrar en el segmento independientes, lo que no niega apoyar
deudores de otros perfiles y que atraviesan una situación similar.

El objetivo del FAS es aliviar dando apoyos económicos para reactivación del emprendimiento o negocio y esta manera incentivar y coadyuvar la actividad económica productiva. Igual los apoyos del Fondo se podrán extender para pago de cuotas en alivio, intereses, seguros y fondos de garantías. El Consejo de Administración expedirá en los próximos días la resolución que aprueba la reglamentación y manera de operación del FAS.

Además de las donaciones para el FAS, también son viables las donaciones voluntarias de asociados, de un porcentaje de sus aportes sociales para fortalecer las reservas de Confiar. Condición que no afecta la estabilidad patrimonial, en contrario la fortalece y apalanca de manera valiosa la riqueza colectiva.

Seguimos en el propósito, cuando esto acabe, de construir una nueva normalidad, un estado estético y ético ideal, llamado Frugalidad, que es abundancia justa, respeto en las relaciones con las personas y retorno a la otredad; cuidado y uso austero de los recursos, una paciencia y parsimonia constantes, un ritmo propio de los nuevos tiempos, recuperar el gusto por la contemplación y la belleza.

Alejarnos definitivamente del maltrato y el descuido, para poner el cuidado como un elemento cotidiano, solidario y mutual; reconocer y reparar para sanar, que es más sensato y necesario, lo normal es repetir, que es un círculo vicioso; reparando cerramos brechas, muchas heridas y resignificamos la vida hasta el alcanzar el nuevo nosotros.

Pero seguiremos aquí, todos juntos, haciéndole frente a estos momentos difíciles con el pegamento más poderoso que existe: la confianza.

confiar@confiar.coop - Línea Confiable: 604 444 10 20 Medellín, Área Metropolitana y Oriente Antioqueño -601 482 40 90 Bogotá - 01 8000 410 050 Resto del país

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